Este tratamiento aplicado mediante láser o luz fría permite el blanquear los dientes de una forma totalmente segura e indolora

El blanqueamiento dental va destinado para aquellos pacientes que quieran lucir una sonrisa más luminosa de una forma rápida y eficaz. Este tipo de tratamientos se pueden aplicar tanto en la clínica como en el propio domicilio, ya que existen aparatos portátiles capaces de cumplir la función.

El tratamiento desde el domicilio es igual de eficaz que en la clínica, lo que cambia es su velocidad de acción en el diente. Otra alternativa es usar el láser dental de forma ambulatoria, que actúa también con efecto blanqueador.

Por otra parte, el blanqueamiento dental con la luz fría es uno de los más rápidos a la hora de blanquear los dientes. Este utiliza la aplicación local de calor o cualquier otro activador, logrando unos dientes más blancos en mucho menos tiempo.

Además, existen blanqueamientos express siempre y cuando se desee un blanqueamiento dental rápido en una visita, ya sea por ocasiones especiales o simplemente por falta de tiempo por parte del paciente. Para ello, se utiliza el agente bloqueador con luz fría y en otros casos con láser, tras una limpieza bucal.

Para iniciar el tratamiento, primero se debe hacer una limpieza en la boca con ultrasonidos, pastas de limpieza y spray de partículas. Posteriormente y tras un estudio fotográfico, se procede a blanquear los dientes con láser o luz durante 40 minutos. Al concluir, se suministra al paciente un juego de blanqueadores para una semana de uso.

Tras una semana, se realiza un pequeño control para comprobar que el tratamiento se ha realizado con éxito. En caso de que no obtener los resultados esperados, se suele proceder a una segunda sesión de blanqueamiento dental, que ya si daría por finalizado el proceso.